Dormir bien comienza mucho antes de acostarse. A medida que envejecemos, el cuerpo necesita señales claras para pasar del estado de alerta al descanso. Crear una rutina nocturna constante ayuda a preparar el sistema nervioso para un sueño más profundo y reparador.
Creando una ventana de tranquilidad
Tu cuerpo necesita una señal de que el día está llegando a su fin. Intenta reservar los últimos 60–90 minutos antes de acostarte como un período de baja estimulación.
Mantén las noches ligeras, especialmente la cena
Las comidas copiosas o tardías pueden interferir con la digestión y calidad del sueño. Muchas personas duermen mejor cuando la cena sigue los siguientes pasos.
0 Comments